26 de septiembre de 2019
El español, un idioma americano
Soneto lingüístico número 47
Ramón Alemán
Por más que España fuera la decana
que a nuestro idioma dio la procedencia,
otros pueblos agrandan con querencia
la más extensa lengua americana.
El alma azteca y maya y araucana
perdió por arcabuz su independencia
y su ley y sus dioses y su ciencia
y adoptó sin quererlo voz hispana.
La sangre de los indios se fundía
con sangre de español y de africano,
y así se amorosó1 la vieja lengua.
El nuestro es hoy idioma que no mengua
y es muy justo llamarlo americano,
aunque español nació un lejano día.
1 El verbo amorosar es un canarismo. La Academia Canaria de la Lengua lo define así: «1. v. Reblandecer, ablandar. Amorosaba la masa con los dedos y luego la ponía en el anzuelo. / 2. v. Apaciguar, sosegar. Él se sulfuraba por poco, pero la mujer sabía amorosarlo». También aparece en el Diccionario de americanismos (Santillana) de la Asociación de Academias de la Lengua Española como voz de Guatemala y El Salvador que significa ‘acariciar una persona a alguien’ y ‘acariciarse dos o más personas’.
