28 de junio de 2019
Quizás, quizá
Soneto lingüístico número 26
Ramón Alemán

Me dieron un pasquín el otro día
que exhalaba un tufillo no fragante,
ese olor que despide el ignorante
que a la ignorancia suma su osadía.
Más o menos así es lo que decía:
«Si el adverbio quizás está delante
de palabra que empieza en consonante,
la ese del final yo quitaría.
»Pero la dejaré si al lado tengo
palabra con vocal inaugurada;
y es ley de los lingüistas, te prevengo».
Jamás oí mayor barrabasada:
de acatar tal dislate yo me abstengo
porque no es ley, sino una gran burrada.1
1 Esta supuesta regla, que no es tal, circula desde hace bastante tiempo en diferentes ámbitos lingüísticos, e incluso algunos correctores de textos la han adoptado «por su cuenta y riesgo», como señala el ortógrafo José Martínez de Sousa en su Diccionario de usos y dudas del español actual (Ediciones Trea). Lo cierto es que no existe regla alguna al respecto: con independencia de que la palabra que viene después comience por vocal o por consonante, se pueden usar indistintamente quizás y quizá, que significan lo mismo, aunque Manuel Seco señala en su Diccionario de dudas y dificultades de la lengua española (Espasa) que la forma más usada parece ser quizá.
